lunes, 16 de enero de 2017

CULTIVO DE CHIA

EL CULTIVO DE LA CHIA


CREDITO: 
Mario Alberto Lamas Nolasco
Recientemente, la industria nutracéutica (alimentos que previenen enfermedades) ha redescubierto a la chía como una importante fuente de ácidos grasos omega 3, proteínas y fibra dietética, en proporciones mucho más favorables que lo encontrado en pescados de agua fría (salmón, arenque, sardina y atún), así como en otros vegetales como la linaza, las nueces y almendras.
La chía (salvia hispanica) es una planta antigua, cuya semilla sustentaba la dieta sana de la cultura prehispánica en México. La chía, junto con los nopalitos, las tunas, el amaranto y los huauzontles aún prevalecen en los hogares rurales de México.
Sin embargo, hoy en día encontramos empresas basadas en estos productos en otros países que se han llevado semillas y buena parte del conocimiento nacional y están logrando mejorar los ingresos en sus zonas rurales.
Hablando de la chía, encontramos empresas cooperativas de productores centradas en su cultivo e industrialización en Australia, Bolivia y Argentina; donde desde hace 10 años han desarrollado la red de valor de chía y actualmente ofertan semillas seleccionadas, aceite, harina, fibra y cápsulas de aceite de chía.
Mientras tanto, en nuestro país, uno de los centros de origen de la chía, apenas hace cinco años se retomó el cultivo en los municipios de Acatic, Cuquío y Zapotlanejo, en Jalisco, donde actualmente se obtiene 99% de la producción nacional, misma que en el 2011 llegó a 3,449 toneladas cosechadas en 2,720 hectáreas.
En Jalisco, se tienen registradas varias empresas, algunas en asociación con productores agrícolas, que procesan y exportan la semilla de chía y sus derivados, principalmente, hacia Estados Unidos, donde están logrando una demanda creciente.
La planta tolera muy bien la sequía y suelos con baja o mediana fertilidad. Con precipitaciones apenas superiores a los 450 mm, sembrando 4 kilogramos de semilla por hectárea y dosis de fertilización de 70 kilogramos de nitrógeno y 46 de fósforo, se logran rendimientos de 1.2 ton/ha de semilla de chía.
El precio medio rural es de 20,000 pesos por tonelada y el costo de producción está alrededor de 10,200 pesos permitiendo una utilidad de 13,818 pesos por hectárea, lo cual es muy superior a lo que se obtiene con maíz o sorgo de temporal.
Esta utilidad puede incrementarse mediante la aplicación de labranza mínima, que implica el ahorro del orden de 2,500 pesos al no incluir labores como el barbecho y rastreo.
Por todo lo anterior, el cultivo de chía es una alternativa rentable que puede mejorar los ingresos de agricultores en zonas de temporal.


Quito, 24 ene (Andes).- La semilla de la planta chía era uno de los productos de alto consumo en el mundo prehispánico debido a su valor nutricional rico en Omega 3, fibra, antioxidantes y proteínas por lo que actualmente es considerada como un ´superalimento’ y se ha convertido en un potencial producto de consumo interno y de exportación.
Varias son las empresas en este país andino que han apostado por este producto alcanzado a llegar a mercados en el exterior con una perspectiva de crecimiento y que internamente promueven el desarrollo local.
La chía se desarrolla en suelos ligeros a medios, bien drenados, no demasiado húmedos que requiere abundante sol y es tolerante respecto a la acidez y a la sequía, pero no soporta las heladas por lo que la región costera ecuatoriana es propicia para su siembra.
Un producto que se abre espacio en mercados internacionales
La creciente demanda a nivel mundial de productos naturales con alto valor alimenticio ha permitido que la chía se abra paso en mercados internacionales, algo que ha sido aprovechado por diferentes empresas que se dedican a su envasado y comercialización.
Una de estas empresas es 'KunaChia' que para 2016 apunta a crecer en el mercado norteamericano llegando a Canadá y Estados Unidos, donde el valor nutricional de las pequeñas semillas es muy apreciado.
Carlos Gutiérrez, gerente de la empresa, dijo a Andes que en un época de crisis es cuando más oportunidad existe para este producto.
“Por eso no solo apuntamos al mercado local, sino al mundo. El reto es encontrar estos mercados y abastecerlos. Ir creciendo para en función de la demanda tener la producción. Mientras más produces, das más trabajo y generas más ingresos para el país”, afirmó el joven empresario.
Explicó que tras alcanzar los mercados norteamericanos, donde el consumo de productos naturales ha pasado de ser una moda a ser un estilo de vida, este año piensan realizar una primera exportación hacia Europa.

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